
Existen todo tipo de manías al volante, muchas de ellas tan habituales que pasan completamente desapercibidas. Puede que no seas consciente de la mayoría, pero quizá ha llegado el momento de empezar a prestarles atención. Algunas son inofensivas, casi anecdóticas, e incluso pueden resultar divertidas. Sin embargo, otras afectan directamente a la seguridad vial y pueden acarrear sanciones económicas. Identificarlas a tiempo no solo te ayudará a evitar una multa, sino también a conducir de forma más responsable y segura.
Todo el mundo tiene manías, para qué negarlo. La mayoría de las personas no les presta atención hasta que otra se las reprocha. En ese momento, se dan cuenta de lo que suponen. Si tienes alguna de las que vas a leer a continuación, procura dejarla de lado pronto, en algunos casos puede acabar en una multa.
Esta es una forma de luchar contra el frío en invierno que, en principio, no debería suponer un problema. Sin embargo, en el caso de que te impida moverte con libertad, sí que estarías en problemas.
Si tu abrigo no te permite moverte con libertad y controlar correctamente tu vehículo, podrías enfrentarte a multas de 200 euros, pero no perderías puntos. Apuesta por abrigos poco voluminosos para evitar este problema.
Es una postura habitual, especialmente en trayectos urbanos o cuando hace calor. Sin embargo, conducir con el brazo fuera de la ventanilla reduce la capacidad de reacción ante cualquier imprevisto y puede provocar lesiones graves en caso de frenazo brusco o accidente.
Los tacones son zapatos bastante comunes y que a priori no deberían provocar una multa. No obstante, la realidad es bien distinta. Conducir con este calzado entraña riesgos, ya que podrías dañarte a ti o a otra persona en caso de accidente.
¿Se puede poner un cojín en el asiento del conductor? Aunque parezca útil o cómodo, llevar un cojín para elevarte podría generar un efecto submarino. Este se produce cuando frenas el coche y, por la inercia, eres lanzado contra el volante y hacia abajo al no tener una buena superficie de apoyo para las caderas.

Es un accesorio bastante común, el cual no te dará mayores problemas a la hora de conducir. Siempre que esté homologado y bien asegurado, los agentes no te pondrán ninguna pega.
Manipular la radio podría conllevar una multa si tienes que apartar la vista de la carretera, lo mismo ocurre con el móvil, el GPS y otros dispositivos que lleves en tu vehículo.
Muchas personas inclinan en exceso el respaldo del asiento buscando una postura más cómoda, especialmente en trayectos largos. Sin embargo, una posición demasiado reclinada dificulta el correcto control del volante y reduce la eficacia del cinturón de seguridad.
Aunque no lo creas, conducir sin camiseta es problemático. Podrías sufrir daños por el cinturón y, en caso de accidente, estarías totalmente desprotegido. Así que, en base al artículo 3.1, podrían multarte con 100 euros por no evitar causarte daño propio durante la conducción, algo que regula el artículo mencionado.
Si tienes algunas de estas manías al volante, trata de evitarlas o podrías acabar multado. Algunas, como llevar tacones, no parecen problemáticas y no es nada habitual que te sancionen. Sin embargo, más vale prevenir, que luego lamentar.